| |
|
¿QUÉ PUEDE
HACER USTED? Por el lesionado:
1. Ante todo, no dude en pedir ver al
médico. Plantéele
todas las cuestiones que le preocupan, aunque algunas le parezcan
simplistas. Muchas veces son las más importantes.
Sin embargo, es probable que el médico no pueda contestar
a todo de manera precisa, sobre todo en los primeros días.
No piense que le oculta algo. En un primer tiempo es muy difícil
prever el futuro.
2. Respecto a las visitas, consulte a la enfermera. Ella le
informará sobre el reglamento del hospital y le aconsejará respecto
a la presencia de los niños.
Cuando llegue el momento adecuado, se preparará la primera
visita y usted podrá pedir ayuda al equipo médico
para ello.
Desde el primer momento, informe a sus hijos, incluso a los
más pequeños, del accidente, del estado del lesionado
y del hospital en que se encuentra.
3. Durante las visitas:
¿
Qué decir?
Hasta que el lesionado se despierte, háblele si lo desea,
sin gritar y despacio. Puede hablarle de él, de usted
y de la vida familiar actual.
¿Qué hacer?
Puede tocarlo, acariciarlo, besarlo, siempre que el equipo
no le haya indicado que evite el contacto directo.
Quizá en el servicio le pidan que lleve algunos objetos
personales (fotografías, pósters, juguetes, cintas,
el agua de colonia habitual, etc.).
Señale al equipo todo lo que observe sobre el comportamiento
del lesionado y en qué circunstancias.
¿Es importante quedarse mucho?
No, es inútil permanecer largo rato en la fase de coma.
Pida consejo al equipo médico.
Tenga por seguro que si su presencia resultara imprescindible,
el equipo no dudaría en comunicárselo.
Usted
Trate de mantener una vida regular, reservando momentos de
ocio y de descanso. La vida familiar debe seguir siendo lo
más equilibrada posible. Procure no ser negligente con
los demás miembros de su familia, ¡sobre todo
con los niños!.
Trate de conservar, al menos a tiempo parcial, su actividad
profesional y no se sienta culpable si sus visitas se hacen
menos frecuentes. En realidad, la situación puede durar
bastante tiempo y es importante que usted “aguante” física
y moralmente.
Consulte a su médico de cabecera, sobre todo si el sueño
o el apetito se ven alterados.
En el plano administrativo
Constituya desde el principio un dossier en el que guardará los
certificados que le darán si lo solicita (justificante
de baja, descripción de las heridas, incapacidad para
ser oído por la policía, etc.). Desde el principio,
si se trata de un accidente con un tercero responsable, puede
ser útil consultar a un abogado.
Si el lesionado necesita una representación legal, sepa
que existen medidas de protección, como el “régimen
de protección de los incapacitados”.
En caso de que tenga un préstamo, lea atentamente el
seguro del contrato. A veces, a los tres meses, se pueden interrumpir
los pagos.
Pida una entrevista con una asistenta social para señalar
todos los problemas que se le presenten.
|
|