| |
|
Preguntas...........................................................................................................................................................................................................
Respuestas......................................................................................................................................................................................................
1. Nuestro
familiar no se comporta como antes. ¿Es
esto normal? ¿Por qué? 
El choque inicial se sitúa a menudo en la región frontal del
cerebro. Esta región es la responsable de las tomas de iniciativa en
la vida cotidiana, de nuestra adaptación al mundo exterior y de nuestras
respuestas lógicas frente a situaciones dadas. Cuando esta región
está dañada, se dice que hay un síndrome frontal*.
Las consecuencias de una lesión del lóbulo frontal pueden provocar
también otros problemas.
2. ¿Por
qué nuestro familiar habla sin parar, dice cosas extrañas delante
de cualquiera?. ¿ Por qué es grosero y está a veces nervioso?
Su familiar está “desinhibido”.
Puede observar que salta fácilmente de un tema a otro, cuenta e imagina
historias. También puede tener tendencia a repetir o a pronunciar los
finales de frases dichas por otros. Tiene a menudo ideas fijas. Se distrae
fácilmente y le cuesta concentrarse. Ni puede aprender ni sabe cómo
hacer para aprender.
Se mueve constantemente, sin conseguir tener una actividad lógica y
coordinada.
Muchas veces, sobrestima sus posibilidades y hace numerosos proyectos poco
realistas.
Con los demás, su comportamiento puede resultar molesto: se toma “confianzas”,
tutea a todo el mundo. Cambia a menudo de humor, se enfada, se pone nervioso
sin motivo: la vida familiar y social puede resultar muy complicada.
A veces, se le toma por “loco” por este comportamiento extraño.
No lo está. Las dificultades descritas forman parte del síndrome
frontal.
3. ¿Por
qué no habla espontáneamente y sólo contesta cuando
se le hacen preguntas?.  ¿ Por qué se queda inactivo durante
horas?
Su familiar está “inhibido”.
Podrá observar que no toma ninguna iniciativa, que ya no tiene imaginación.
Parece ser indiferente a todo. Todo su cuerpo parece tener el cuerpo petrificado.
Tiene la mirada fija y el rostro sin expresión.
Parece encerrado en sí mismo y establece difícilmente contacto
con los demás. No expresa ningún deseo y vive en el momento presente.
Esta inhibición global traduce, igual que la desinhibición, una
lesión del lóbulo frontal.
4. ¿Cómo
evolucionan estos trastornos del comportamiento? 
Por lo general disminuyen progresivamente. No obstante, la evolución
varía de una persona a otra en función de las lesiones.
5. ¿Por
qué el lesionado recuerda el pasado pero no recuerda los acontecimientos
recientes? 
Existen varias etapas en el funcionamiento de la memoria: las informaciones
son grabadas en un primer tiempo; después son almacenadas y finalmente
recordadas en el momento necesario.
Los trastornos de memoria del afectado por traumatismo craneal son muy peculiares:
las informaciones son almacenadas, pero el lesionado sólo puede recordarlas
hasta un período preciso anterior al accidente. Este período
puede variar de un lesionado a otro. El período olvidado puede ser de
unas semanas, o, a veces, mucho más largo.
Por otra parte, después del coma, el lesionado pierde la capacidad de
grabar y almacenar nuevos recuerdos: a esto se le llama amnesia postraumática*.
El lesionado no siempre recuerda sus visitas, el nombre de las personas que
lo cuidan, lo que ha hecho dos horas antes, lo que ha comido, …
Este período es, por lo general, transitorio.
6. ¿Puede
acordarse el lesionado del accidente?
En general no, no lo recuerda, sobre todo si ha perdido el conocimiento en
el momento del accidente. Éste no ha sido grabado por la memoria y,
por lo tanto, el lesionado no puede recordarlo. Si le preocupa no recordar
el accidente, hay que explicarles las causas. Si hace preguntas sobre las circunstancias,
hay que decirle progresivamente la verdad, sin dramatizar y sin esconderse
de los hechos reales por dolorosos que sean.
7. ¿Cómo
evolucionan los trastornos de la memoria?
De manera favorable por lo general. El período que precedía al
accidente, y que el lesionado había olvidado, disminuye. La adquisición
de nuevos recuerdos se hace posible progresivamente, al principio de manera
muy limitada; después, recordando cada vez más acontecimientos.
Muchas veces, en función de la situación emocional en la que
se encuentra el lesionado y del contexto, los resultados son diferentes. A
pesar de todo, las dificultades de memoria, variables de una persona a otra,
pueden persistir.
8. El lesionado
no consigue concentrarse mucho tiempo en la misma actividad. ¿Por
qué?
Padece trastornos de la atención y de la concentración. Vive
en el instante presente sin clasificar ni organizar las informaciones que se
suceden tal como vienen.
Estas dificultades se ven influidas y agravadas por los trastornos de la memoria.
9. ¿Por
qué le cuesta al lesionado comunicarse?
Toda comunicación supone que se comprende lo que el otro expresa, y
que se es capaz de expresar lo que se desea. Éstas son las dos vertientes
(comprensión/expresión) necesarias para la comunicación.
El traumatismo craneal puede ser responsable de que una u otra de estas vertientes,
o las dos, estén dañadas.
10. ¿Por
qué el lesionado no habla o habla con dificultad?
Los trastornos de la vertiente de la expresión pueden tomar varias formas:
El mutismo*: el lesionado no habla en absoluto. Es un caso particular cuyas
causas son diversas.
Las aviesas*: en el marco de la afasia, pueden existir trastornos de la comprensión,
responsables de la pérdida del significado de las palabras. Es como
si usted hablara al lesionado y él le contestara en una lengua desconocida.
Por otra parte, el lesionado puede tener dificultades para encontrar las palabras
que necesita y para construir frases. Las palabras que utiliza pueden estar
deformadas o haber sido inventadas. A veces, sin darse cuenta, utiliza una
palabra en lugar de otra. El lesionado sabe lo que quiere decir pero no puede
expresarlo verbalmente. Los movimientos y la mímica pueden ayudarle.
Los trastornos de la articulación y de la voz: se refieren a la vertiente
motriz de la expresión. Ya han sido mencionados cuando hablamos de los
trastornos físicos, en el fascículo de las incapacidades motrices.
11. ¿Por
qué dice a veces el lesionado cosas incoherentes? 
En ciertos casos, estos trastornos pueden integrarse en una lesión global
de varias funciones: el lesionado está confuso.
12. ¿Por
qué no encuentra las palabras para expresarse? 
Porque padece una lesión del centro de expresión del lenguaje
situado en el hemisferio * izquierdo en el diestro (véase pregunta 10).
13. ¿Cómo
evolucionan las dificultades de comunicación?
Casi siempre de manera muy lenta, pero lo importante es poder apreciar los
progresos, por muy pequeños que sean. Como ocurre con todas las funciones,
la recuperación puede ser total, pero también pueden existir
secuelas.
14. Los
razonamientos del lesionado no siempre nos parecen lógicos ¿Por
qué?
Es un problema muy complicado del funcionamiento del cerebro, que pone en juego
numerosas funciones.
15. ¿Va
a poder recuperar el lesionado los conocimientos generales que tenía
antes del accidente? 
El problema principal no siempre se sitúa al nivel de la memoria: los
conocimientos generales pueden seguir almacenándose. La dificultad reside
en los medios para utilizarlos y organizarlos eficazmente.
La recuperación depende de la importancia del trastorno, variable según
los heridos.
16. ¿Por
qué se pierde el lesionado? 
Pueden asociarse varios elementos. El lesionado se encuentra aún en
período de amnesia postraumática*, no recuerda los lugares y
se pierde.
Puede tener también dificultades para orientarse en el espacio, para
saber dónde está la derecha y la izquierda, para situarse, para
reconocer su entorno familiar.
17.¿Por
qué es lento?
Los circuitos habituales utilizados por el cerebro se han visto dañados
con el traumatismo. Estos circuitos naturales son los más eficaces y
los más rápidos. Cuando se recupera una función, ésta
adopta un circuito que puede permitir la realización de la función
(de manera más o menos compleja), pero siempre con mayor lentitud
El aprendizaje y el entrenamiento pueden favorecer la calidad de la función
recobrada, pero la lentitud, por lo general, sigue presente.
18. ¿Por
qué los movimientos del lesionado son torpes o descoordinados? 
Para que un movimiento sea eficaz, tiene que ser deseado, programado,
ordenado, después, realizado y controlado. El traumatismo craneal puede perturbar
estas diferentes etapas a nivel de:
La orden voluntaria: perturbada en el síndrome frontal.
La programación motriz: son las apraxias*.
La orden y realización motrices: éste es un déficit motor
(véase fascículo de las incapacidades motrices).
El control sensitivo.
El control del movimiento: éste es el síndrome cerebeloso (véase
fascículo de las incapacidades motrices).
19. No
reconocemos la personalidad del lesionado. ¿Por qué? 
Esta constatación es muy frecuente en los traumatismos craneales graves
con coma. Varios elementos pueden intervenir en esta modificación de
la personalidad del lesionado:
- El traumatismo del accidente, el sufrimiento vivido durante las estancias
en el hospital han podido permitir al lesionado que descubra una nueva escala
de valores y del sentido de su vida.
- El lesionado ha sido víctima de un traumatismo cerebral que ha provocado
múltiples lesiones focalizadas, o, las más de las veces, difusas.
Los daños en ciertas regiones del cerebro (como por ejemplo la región
frontal, de la que ya hemos hablado), intervienen en las modificaciones del
comportamiento o de la afectividad del lesionado.
- El lesionado debe tomar en cuenta progresivamente las consecuencias de su
accidente y las secuelas que ha provocado (motrices, físicas, neuro-psicológicas,…).
En función de su evolución, manifiesta con su entorno su sufrimiento,
su rabia o para evitar entrar en las reacciones en cadena o en espejo (por
ejemplo, el cansancio del entorno que puede acarrear la agresividad del lesionado).
Las modificaciones principales de la personalidad del lesionado pueden ser:
- Pérdida de ánimo, angustia, estado de ansiedad.
- Comportamiento infantil, rigidez de carácter con dificultades para
contraer compromisos en la vida cotidiana.
- Alegría desadaptada a los acontecimientos externos.
- Humor inestable, con agresividad más o menos marcada.
- Modificación de la sexualidad.
20 El
comportamiento del lesionado con los demás ha cambiado ¿Por
qué?
El lesionado está viviendo una modificación de la personalidad
(véase más arriba). Su comportamiento está en relación
directa con las reacciones de su entorno. Actuando sobre el entorno, se puede
actuar sobre el comportamiento del lesionado.
21. El
lesionado tiene tendencia a comportarse como un niño mimado. ¿Por
qué?
Esta actitud es frecuente y habitual, pero tiene que ser pasajera. Es una consecuencia
de la fase de regresión vivida durante el coma y la fase de recuperación
de la conciencia (véase fascículo recuperación de la conciencia).
Normalmente, esta fase evoluciona. Es sensible a la rehabilitación y
a las respuestas del entorno.
22. El
lesionado ha modificado totalmente su comportamiento alimenticio. ¿Por
qué? 
En la mayoría de los casos, hay un comportamiento bulímico, como
cualquier cosa a deshora. Hay varios elementos que pueden explicar este comportamiento:
- El lesionado tiene lo que se llama actitudes compulsivas: realiza actos repetitivos,
siempre idénticos y sin poder evitarlo. En este caso, se trata de una
atracción irreversible por la comida.
- El lesionado presenta importantes trastornos de la memoria. Puede que entre
comidas olvide lo que acaba de comer.
- El hecho de comer puede traducir, en ciertos heridos, una angustia que se
refleja por este recurso permanente a la comida.
23. El
lesionado está deprimido. ¿No puede esto tener consecuencias
nefastas para su evolución?
Ante una tendencia depresiva del lesionado, pueden darse dos situaciones:
- Padece una depresión que es una respuesta a su situación, de
la que ha tomado conciencia. Ésta es una fase importante para su evolución:
cuando el lesionado toma conciencia de sus dificultades, puede empezar a sentir
el deseo de combatirlas y de participar en su rehabilitación. Hasta
entonces, la rehabilitación es pasiva, realizada sin su colaboración
y, por tanto, más difícil y menos eficaz. Este tipo de reacción
depresiva es de buen pronóstico.
- Padece un síndrome depresivo importante que le abruma y le impide
implicarse en un nuevo proyecto y colaborar en su rehabilitación. Este
tipo de depresión es más grave que el precedente y debe ser tratado.
24. ¿Es
el lesionado consciente de sus dificultades en todo momento?
Si sus dificultades son evidentes, todo el mundo puede apreciarlas. Sin embargo,
el lesionado es incapaz de apreciar esas dificultades y se comporta con toda
normalidad. Esto puede ser, muchas veces, la causa de los problemas de adaptación
en una vida social normal.
Si las dificultades tienen menor gravedad, pueden no ser apreciadas ni por
el lesionado ni por su entorno, que intenta negar su existencia. A veces es
necesario recurrir a un equipo médico preparado para tratar este tipo
de dificultades porque la ausencia de toma de conciencia puede hacer difícil
la participación en la rehabilitación.
|
|