| |
|
¿QUÉ PUEDE
HACER USTED? Si
su familiar padece trastornos de lenguaje, y si le han
dicho que se trataba
de trastornos afásicos.
Tiene
usted que hacerse entender y asegurarse de que ha entendido
lo que quería decirle.
- Construya frases cortas, pero no le hable como a un niño.
- No hable demasiado deprisa y no espere una respuesta inmediata,
no se sienta incómodo por los silencios.
- No hablen varias personas a la vez.
- Recurra a la mímica y a los gestos.
Tiene que ayudarle a expresarse
y tratar de entender lo que él
quiere decir.
- No hable en su lugar, no le trate como a un niño.
- Intégrelo sistemáticamente en las conversaciones,
siempre y cuando no haya demasiada gente y las personas presentes
acepten tomarse el tiempo necesario.
- Busque temas de conversación que le interesen.
- Ayúdelo esbozando la palabra que busca en caso de
que crea saber cuál es y vea que tiene dificultad
para encontrarla. De nada sirve decirle una palabra y mandarle
que la repita.
- Vigile su expresión no verbal: mímicas, mimos,
gestos, … que pueden ayudarle a saber de qué quiere
hablar el lesionado.
- No renuncie a comprender lo que el lesionado quiere decir
y no le haga creer que ha comprendido si no es así.
- Explique a sus hijos y a su entorno (amigos, vecinos,
tenderos, …)
las dificultades que existen. Pida la ayuda de un ortofonista
si es necesario. Insista en el hecho de que su familiar no
está loco ni confuso, sino que padece un trastorno
de lenguaje.
No utilice los métodos de lectura o escritura para
niños.
No son convenientes para las personas afásicas.
- Si su familiar padece trastornos de comportamiento:
- No le diga nunca que está loco.
- Explíquele tantas veces pueda que ha tenido un accidente.
- Intente descubrir qué comportamientos provocan en
su familiar una reacción agresiva y evítelos.
- Intente proponer a su familiar actividades físicas
que canalicen su energía y limiten su tendencia a
moverse constantemente.
- Si su familiar carece de iniciativa, no haga todo en su
lugar. Necesita su presencia afectiva. El papel técnico
del equipo es trabajar en tándem con usted.
- Si su familiar padece trastornos de memoria:
- Ayúdele a recordar puntos de referencia: háblele
de su vida anterior, incluso de los acontecimientos desagradables.
- Llévele fotografías de su entorno y de los
lugares conocidos.
- Propóngale referencias cotidianas: calendario o
efemérides, agenda.
- No intente que aprenda cosas de memoria; esto no sirve
de nada.
- Ayúdele a encontrar la huella de los acontecimientos
recientes, dándole una pista que le permita recordarlos
con mayor facilidad: circunstancias, tema de la conversación,
color del coche, ...
|
|