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Preguntas...........................................................................................................................................................................................................
Respuestas......................................................................................................................................................................................................
1. ¿En
qué momento se debe hacer la orientación? 
Este momento varía en función de cada lesionado
y corresponde al período en el que los progresos esperados
no van a ser ya susceptibles de modificar el tipo de vida.
No se debe tomar esta decisión con demasiada precipitación,
porque se corre el riesgo de impedir que el lesionado llegue
al máximo de su capacidad de recuperación. Tampoco
debe hacerse demasiado tarde, porque toda la energía
combativa debe focalizarse sobre un proyecto realista, y no
debe perderse a la espera de una evolución que va a
ser necesariamente muy limitada.
2. ¿Cuánto
tiempo puede durar esta fase?
Esta responsabilidad recae en el equipo médico, que
conoce el estado del lesionado y su contexto familiar y social.
A veces se puede proponer también a iniciativa del propio
lesionado o de su familia.
3. ¿Qué criterios
intervienen en la propuesta de orientación?
Intervienen tres tipos de criterios:
- Las secuelas y la minusvalía del lesionado.
- Las condiciones de vida y características psicosociales
anteriores.
- Los recursos actuales del medio que le rodea.
4. ¿Cuáles
pueden ser las secuelas del traumatismo craneoencefálico? 
Es difícil responder de una manera general a esta cuestión,
porque para cada traumatizado craneoencefálico las lesiones
y la evolución son diferentes, así como la gravedad
de las secuelas. Éstas, sin embargo, pueden ser fundamentalmente
de dos tipos, y a veces van asociadas; físicas y neuropsicológicas.
En la fase de orientación, más que las secuelas
en sí mismas, hay que tener en cuenta su repercusión
en la vida cotidiana, familiar, social y profesional: es lo
que llamamos minusvalía.
5. ¿Qué problemas
se pueden dar en la vida cotidiana?
Las posibilidades son muy variadas.
Algunos lesionados son totalmente dependientes para comer,
beber, arreglarse, desplazarse y expresarse: la minusvalía
es severa.
Otros pueden realizar parcialmente parte de estas actividades,
pero no pueden vivir de una manera totalmente autónoma:
la minusvalía es media.
Y, por último, los que aunque tengan alguna secuela
pueden llevar una vida autónoma: la minusvalía
es leve.
6. ¿Qué problemas
puede haber en la vida familiar?
El lesionado puede haber cambiado de personalidad y no recuperar
ellugar que ocupaba antes de su accidente en el seno de su
familia. No se acepta como es y sufre por esta situación.
Este sufrimiento se puede manifestar por problemas de carácter
y de comportamiento en todos los aspectos de la vida familiar
(relaciones padre-hijo, pareja, hermanos, etc.).
7. ¿Qué problemas
se pueden dar en la vida social?
Las mismas dificultades que se dan en la vida familiar surgen
también en la vida social por las mismas razones, y
llevan a la persona a un aislamiento progresivo de sus relaciones
amistosas.
Algún tipo de secuelas pueden limitarle en las actividades
de la vida social. A veces no es capaz de organizar su jornada
diaria solo, o realizar sus actividades domésticas (cocina,
vasija, salir a la calle o usar transportes públicos,
etc.), controlar el presupuesto o llevar a cabo gestiones administrativas.
8. ¿Qué problemas
se pueden dar en la vida laboral?
Algunos afectados mantienen unas secuelas que les impiden la
reinserción profesional.
Otros presentan una lentitud, unas dificultades motrices o
unos problemas de memoria, organización, etc. que les
hace tener una capacidad limitada de trabajo.
Y, por último, algunos, aunque sólo tengan secuelas
leves, no podrán recuperar su trabajo anterior en las
mismas condiciones, porque no responden a los criterios de
rentabilidad o de seguridad de su medio habitual de trabajo.
(Ejemplo: un obrero de la construcción que no puede
subirse a un andamio o un conductor de mercancía pesada
que tiene problemas de atención).
9. ¿Cómo
puede influir la situación psicosocial sobre el proyecto
de orientación y reinserción profesional? 
Dentro de las mismas secuelas, la situación anterior
va a determinar la importancia de la minusvalía.
- Un estudiante que tiene problemas de memoria y de aprendizaje
tendrá una mayor minusvalía a la hora de retomar
su actividad que un joven que tenga una profesión manual
- Por el contrario, una secuela motriz, aunque sea poco importante,
constituirá una minusvalía más grave para
el trabajador manual que para el estudiante.
Por otra parte, la conservación de ciertas actitudes
anteriores (tal vez no utilizadas antes del accidente), pueden
facilitar un proyecto de reinserción. Por ejemplo, un
arquitecto con traumatismo craneoencefálico ha podido
reutilizar sus gustos y habilidades para el trabajo de ebanistería
y artesanía del mueble.
10. ¿Qué recursos
existen en su medio?
Llamamos recursos del medio al conjunto de posibilidades ofrecidas
por el medio más cercano al afectado (familia, amigos, …),
y el medio social en general (centros de readaptación,
lugares de encuentro y actividades adaptadas, equipos de seguimiento
in situ, estructuras administrativas, recursos asociativos,
equipamientos, …).
11. ¿Cómo
puede ayudarle el equipo?
En primer lugar aceptando sus propias limitaciones para conseguir
la recuperación total del lesionado, con el que generalmente
ha establecido lazos afectivos. Es una etapa necesaria para
cada terapeuta, que se vive a título personal como un
momento difícil.
Una vez que el equipo haya hecho su “trabajo personal” es
cuando podrá ayudarles de una manera eficaz. Sobre todo,
estará en contacto con ustedes regularmente para abordar
su situación real actual y la del lesionado.
12. ¿Cómo
puede evaluar el equipo las posibilidades del lesionado teniendo
en cuenta los recursos del medio?
Los terapeutas de diferentes especialidades harán un estudio a partir
de situaciones concretas. Esta información, junto con el conocimiento
de los recursos locales, permitirá proponer soluciones para aminorar la
minusvalía y elaborar en común un proyecto realista.
13. ¿Qué tipo
de estudio en situaciones concretas puede proponer el equipo?
Son muy variadas:
- Estancia de ensayo en el domicilio familiar.
- Visitas a instituciones.
- Salidas al exterior.
- Pisos tutelados.
- Períodos de prueba en empresas.
- Clases en autoescuelas, etc.
14. ¿Cuáles
son los tipos de posibilidades fundamentales?
El afectado es totalmente dependiente, no tiene familia o ésta
no puede hacerse cargo de él: el recurso en este caso
es alguna institución (Centros de Atención a
Minusválidos Físicos). Desgraciadamente, existen
pocos y suele haber largas listas de espera.
El afectado es dependiente, pero la familia puede hacerse
cargo de él: todo debe estar bien preparado para que su vuelta
a casa se produzca en las mejores condiciones.
- En el área arquitectónica, el apartamento o
la casa deben estar bien adaptados para permitir al afectado
participar al máximo en la vida familiar y poder salir
con facilidad. Estas adaptaciones se suelen hacer (mediante
visitas domiciliarias) por expertos del C.E.A.P.A.T (Centro
Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas).
Para la vida cotidiana se necesita la presencia permanente
de una persona que haga el papel de auxiliar en todas las actividades
diarias. Para algunas de estas actividades (higiene, etc.)
se puede solicitar ayuda domiciliaria en Ayuntamientos y Centros
Base de la Comunidad.
En cuanto a la parte financiera, se puede recurrir a las ayudas
no contributivas de los Centros Base de la Comunidad.
El afectado es físicamente independiente, pero no puede
asumir la gestión de la vida doméstica y social:
- Tiene necesidad de ser aconsejado y asistido. La mayor parte
de las veces es la familia quien juega este papel, teniendo
en cuenta la inexistencia de otros recursos. Esta situación
debe ser legalmente reconocida a través de la tutela
o curatela.
- En cuanto a su financiación, se encuentra en una situación
difícil, ya que muchas veces no se le reconoce un grado
suficiente de minusvalía, quedando, por tanto, muchas
de sus necesidades sin cubrir.
El lesionado es físicamente independiente, puede gestionar
su vida doméstica y social, pero no puede incorporarse
de momento a una actividad laboral. A este lesionado le vendría
bien un piso tutelado, donde la adquisición de autonomía
se irá haciendo progresivamente con ayuda educativa.
En la actualidad, este recurso es escaso y casi nunca adaptado
a las necesidades específicas del afectado.
El lesionado puede incorporarse al mundo laboral. En función
de la evaluación hecha por el equipo se puede incorporar
a:
- Un trabajo o taller protegido. Se exige una menor rentabilidad
que en el medio normal. Sin embargo, hay pocos, y menos que
aceptan traumatizados craneoencefálicos. Por un lado,
la lista es grande, y, por otro, no están preparados
para recibir a este tipo de lesionados.
- Un trabajo en el medio normal con todas las adaptaciones
surgidas del estudio conjunto de los ergoterapeutas, médico
del trabajo y empresario, estableciendo un marco de ensayo
terapéutico tras la evaluación.
- El puesto de trabajo anterior en las mismas condiciones que
tenía.
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